Hoy quiero basar este articulo en una correlación de dos temas sumamente importantes en el ambiente de trabajo y que inciden directamente en la productividad de las personas: el GAP o brecha persona-puesto y el burnout laboral. Nos encontramos por un lado un mercado cada vez más competitivo, cambios tecnológicos constantes y la búsqueda de mejoras en la productividad, han dado lugar a nuevas formas de trabajo que exigen a las organizaciones una constante evaluación de sus procesos y hace que, mantener la brecha persona-puesto prácticamente cerrada, sea especialmente complejo, pero cada vez más necesario. Estamos viendo que los puestos de trabajo cambian y adquieren mayor funcionalidad, obligando a los directivos y colaboradores, a adaptarse a estos cambios y a ser capaces de desempeñar una variedad de funciones que hasta ahora no estaban definidas dentro de sus responsabilidades, requiriendo cada vez más que los ocupantes de…