Como Daniel Emanuel Rodríguez Peña, de tan solo 19 años, se dedicaba al robo a mano armada a interceptar de forma sorpresiva a transeúntes por la parroquia Antímano, amedrentándolos con un arma de fuego y despojándolos de sus pertenencias de valor y objetos personales, para luego huir, afectando con su patrimonio económico.
