SANTIAGO.-La cañada de Pontezuela que cruza la carretera Duarte tomando El Embrujo sigue representando un problema para los negocios y los proyectos habitacionales del entorno, como el Santiago, porque pese a las pocas lluvias han provocado grietas en algunas edificaciones y el enverjado. La situación se debe básicamente a las lluvias que recogen las aguas encajonadas y la falta de mantenimiento que provoca que los escombros que se arrastran tape el curso del agua. Las dificultades han sido constante, donde los propietarios de viviendas y negocios en esa zona han tenido que realizar mejoras a falta de la autoridad municipal que haga las inversiones necesarias de mantenimiento. Se recuerda que en la zona de Villa Progreso, la gestión de José Enrique Sued construyo una estructura de concreto que encajono el curso del agua y evitó las inundaciones de algunas calles y viviendas, pero no se le da…