Las espadas se mantinen en alto entre Estados Unidos y China. El gigante asiático ha optado por la prudencia, tras el anuncio de Trump ayer de que aumentará los aranceles a China del 10% al 25%, porque a su juicio las negociaciones sobre comercio exterior «continúa, pero demasiado lentamente». En concreto, el portavoz de Ministerio de Exteriores chino Geng Shuang ha venido a confirmar la información que revelaba a primera hora el rotativo de Hong Kong «The South China Morning Post». En ella se aseguraba que el gobierno chino estaba planteándose retrasar o anular el viaje de su delegación para seguir negociando con Estados Unidos.
En cambio, el ejecutivo chino ha asegurado que sus enviados- encabezados por el viceprimer ministro Lui He- «están preparando el viaje». Sin embargo, no ha dado ninguna fecha concreta. En principio, deben reunirse con sus homólogos estadounidensese en Washington este miércoles. Tampoco China ha anunciado, como en otras ocasiones, medidas recíprocas ni ha habido una contestación oficial desde el Ministerio de Comercio hasta ahora. Eso si, Shuang se ha reafirmado en la posición oficial y pedido seguir trabajando juntos en un acuerdo «de beneficio mutuo».
Una relación comercial descompensada
Todo ello, dentro de una relación comercial descompensada: China cerró el año pasado con un superávit comercial de 323.327 millones de dólares (281.816 millones de euros) respecto a Estados Unidos, un 17,2% más que el año anterior. En concreto, en 2018, las exportaciones chinas a Estados Unidos alcanzaron un montante de 478.423 millones de dólares (417.000 millones de euros), mientras que las importaciones americanas hacia el gigante asiático apenas han subido un 0,7% interanaul hasta los 155.096 millones de dólares (135.184 millones de euros).
Como ha recordado Vidal, economista jefe de Intermoney, las exportaciones estadounideneses de bienes a China el año pasado fueron de 120.341 millones de dólare sfrente a unas importaciones de productos chions de 539.303 millones de dólares. «La respuesta no puede ser porporcional por el desfase es muy importante», ha concluido .
De cualquier forma, este recrudecimiento de las tensiones entre ambas potencias esta siendo devastador en los mercados:
Depresivo lunes en los mercados
En la madrugada se registraban fuertes caídas en los principales parqués asiáticos: La Bolsa de Shanghai ha registrado su mayor retroceso en tres años, un 5,58%. En paralelo también han caído el índice Han Seng (Hong Kong), que se ha dejado un 2,90% por un 0,74% del Kospi coreano y un 0,22% del Nikkei nipón. Mientras, el yuan, la moneda oficial en China,registraba caídas a primera hora.
El Ibex 35 tampoco esta para alegrías y a media sesión se dejaba un 1,38% y retrocedía hasta los 9.282,50 puntos, tras perder la cota de los 9.500 puntos el pasado martes 30 de abril. En Europa, las principales bolsas también se teñía de rojo mediada la sesión y al mediodía todas menos Londres- que cierra- registran retrocesos: Milán retrocede un 1,97%; París un 1,88%, Fráncfot un 1,80% o Lisboa un 1,32%. Por su parte, el Euro Stoxx 50 se caía un 1,74%.
En opinión del socio director de Baker MacKenzie, Ted Murphy, el anuncio de ayer de Trump vía Twitter es «importantísimo, particularmente teniendo en cuenta las historias recientes sobre todo el progreso realizado en las negociaciones entre los Estados Unidos y China». En concreto, recuerda que esta semana debe empezar una nueva ronda de negociaciones encabezadas por el secretario de comercio estadounidense Mnuchin y el viceprimer ministro chino Liu. «Las negociaciones pueden estar en las etapas finales y Trump esta utilizando la influencia que tiene para lograr cerrar el acuerdo», ha apuntado este experto.
Por esto motivo, ha recomendado fijarse en la respuesta china que se ha quedado a mitad de camino: sí, viajarán a Washington para negociar pero no han puesto fecha exacta a su llegada. «Desafortunadamente el presidente Trump cree que los aranceles de la Sección 301 son en su mayoría a cargo de China y han tenido poco impacto en el coste del producto», ha destacado Murphy quien recomienda a las empresas importadoras estar pendientes de lo que suceda con esa visita.
«Estrategia de negociación agresiva y heterodoxa»
En opinión del economista jefe, Francisco Vidal, ha atribuido el rebrote de las tensiones entre las dos grandes potencias «a la estrategia negociación agresiva y heterodoxa de Trump, quien casualmente redobla las presiones cuando el S&P 500 se encuentra en máximos». Sobre la reacción de los mercados, este experto ha recordado que durante la semana pasada se había estado filtrando que Estados Unidos sería más flexible en materia de ciberseguridad respecto a China. A su juicio, con noticias como esta se había generado «expectativas de acuerdo». Una posibilidad que ha alejado las sorprendentes declaraciones del mandatario estadounidense y su decisión de incrementar aranceles a partir del viernes, si las negociaciones no dan frutos: «La de los mercados es una reacción razonable, porque las manifestaciones de Trump cambian el escenario», ha apuntado.