“Esta espantosa crisis padecida no será estéril, dejará para la posteridad una inocultable lección para todos los venezolanos: aprender que no sé es rico porque se posean pozos petroleros y yacimientos de oro. No, definitivamente no. La auténtica riqueza, la que no se agotará jamás como los hidrocarburos y los diamantes, es la educación que impartamos a los niños y jóvenes del país, desarrollando talento humano capaz de generar caudales a base de trabajo creador.