Del 2011 al 2018 se perdieron 1.4 millones de hectáreas de bosques en el país, reveló el Centro Humboldt, ayer en una conferencia realizada por el Día Mundial del Medioambiente.
Víctor Campos, director del Centro Humboldt, aseguró que esta deforestación corresponde al 11% del país.
El experto aseveró que en el país se reducen los bosques y aumentas los pastizales, ya que en ese período, las áreas para pastos crecieron de 4.6 millones de hectáreas en 2011 a 6.9 en 2018.
“Eso demuestra el desempeño ambiental que tiene el país”, afirmó.
El experto indicó que la perdida de esta importante masa de bosque tendrá un impacto sobre la biodiversidad, porque los bosques garantizan las sobrevivencias de las especies animales. El otro impacto será al proceso de la captura de carbono.
“Si deforestaste más de un millón de hectáreas eso significa que una cantidad significativa de carbono se dejó de capturar y eso contribuye al cambio climático”, explicó.
Subrayó que 17% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, vienen de la deforestación. “Por eso una de las principales fuentes de gases de Nicaragua es la deforestación”, aclaró el experto.
De acuerdo con Campos eso va en contra de los planes que existen para recibir fondos del Programa Nacional de Deforestación Evitada, conocido como (ENDE-REDD+). Reveló que el Banco Mundial está comprometido a darle a Nicaragua más de US$70 millones para la implementación de estrategias contra las deforestaciones.
La mayor parte de estos recursos podrían ser utilizados para dar incentivos a los productores. “Se traduce en distintas formas de hacerles llegar recursos para que no corten el bosque”. No obstante, señaló que “los bosques pasan por su peor momento en el país”.
Afirmó que de más de un millón de hectáreas destruidas en 8 años, 34,000 corresponde a manglares y 280,000 a pinares. Explicó que los manglares son indispensables para mantener la salud de los ecosistemas costeros marinos y los pinares están relacionados a la permanencia de fuentes hídricas como el río Coco.
Eventos extremos
Las temperaturas extremas de este año están relacionada a la gran cantidad de incendios forestales y puntos de calor que se registraron durante el verano, principalmente en abril, afirmó Campos. Las áreas protegidas como el volcán Cosiguina, el cerro El Arenal, Los Guatuzos, cordillera Dipilto-Jalapa, las reservas de Bosawas e Indio-Maíz, también fueron víctimas de los incendios.
También se registró 42.1 grados Celsius de temperatura e inusual calor cerca de la reserva de biosfera Bosawas, de hasta 36 grados con sensación térmica de 40.
Escuálido presupuesto
Campos señaló que si se suman los presupuestos de todas las instituciones relacionadas a la administración de los recursos naturales, no llega al 1% del gasto del país.
“Creo que es una muestra indiscutible, del nivel de prioridad que tiene la gestión ambiental a nivel de administración pública nacional. Nos parece una pena que el presupuesto siga siendo raquítico”.