Como si nunca se hubiera ido de las Grandes Ligas, así se mostró Cheslor Cuthbert, quien consiguió al menos un imparable en sus tres primeros partidos de la temporada con los Reales de Kansas City, tras ligar contra el picheo de los Rangers de Texas de 12-5, con un cuadrangular, pero con el asterisco de seis ponches recibidos.
