El joven manifestante opositor Leonardo José Rivas Guevara, de 23 años, se convirtió en la tercera persona que aparece marcada con las siglas del partido de gobierno en su piel, FSLN, tras haber sido secuestrado y golpeado por civiles armados y encapuchados.
Rivas Guevara estaba trabajando en un bar, pero fue reconocido por sus captores, quienes la madrugada del lunes 10 de junio ingresaron al local y lo secuestraron. Después de seis días, el domingo lo dejaron en las cercanías del mercado El Mayoreo.
El cuerpo de Rivas muestra otras señas de maltrato en la parte superior del pie, raspaduras por las ataduras en los brazos y golpes en la cara. También apareció rapado.
La denuncia fue hecha por Rosa Argentina Guevara Chávez, madre de la víctima, a quien llevó a un centro asistencial para darle atención médica, ya que, según la denuncia, también fue drogado.
“Mi hijo apareció hoy (este domingo) a las 4:00 de la mañana. Me lo tiraron en el (mercado de) Mayoreo, desnudo, drogado y una gente me lo montó en un taxi y me lo trajeron a mi casa”, dijo Guevara.
La madre indicó que fue llevado a un centro hospitalario, por su estado y por la marca en la piel.
Verónica Nieto, abogada defensora de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), quien la semana pasada introdujo una solicitud de información en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) sobre el paradero de Rivas Guevara, no fue atendida en las dos ocasiones que visitó la institución, porque supuestamente estaban muy ocupados o los encargados no estaban.
Rivas Guevara, protestante de 23 años, participó en diversas actividades cívicas desde el inicio de las protestas y por el acoso sufrido, decidió internarse con los protestantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).
Sobrevivió al ataque de la UNAN, luego de quedar atrapado junto a un grupo de personas en la iglesia Divina Misericordia se fue a Costa Rica, pero regresó por el asedio de grupos afines al Gobierno que también lo persiguieron a él y a otros exilados.
Otros casos
Hay dos casos anteriores de personas a las que les marcaron las siglas del partido de gobierno en la piel, el primero fue un adolescente de 14 años y el otro una universitaria, que incluso denunció que fue abusada sexualmente.
La primera denuncia por marcas de este tipo fue hecha en agosto del 2018 a un adolescente de 14 años, estudiante que fue interceptado por agentes de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía (DOEP), detenido en las inmediaciones del Distrito V de la Policía Nacional por el hecho de llevar una gorra con el escudo de Nicaragua.
La segunda fue, en mayo de este año, a una joven de 19 años, estudiante del Recinto Universitario Pedro Aráuz Palacios, quien el año pasado participó en algunas marchas contra el Gobierno.
La denuncia que interpuso la joven en la CPDH señala que la secuestraron civiles armados encapuchados, quienes la introdujeron a un vehículo donde le pusieron una capucha, entre risas le cortaron mechones del cabello con una navaja, la manosearon en sus partes íntimas y le marcaron las siglas del partido de gobierno, antes de dejarla en un lugar abandonado en la zona de carretera a Masaya.