Estela Rodríguez esperaba este martes que su hijo Edward Lacayo, de 45 años, saliera de la cárcel, porque se cumplió el plazo de los 90 días del acuerdo firmado entre el Gobierno y la Alianza Cívica para liberar a todos los manifestantes presos.
Rodríguez afirmó que pasó en vela la noche del lunes, a la espera de que Lacayo fuese liberado temprano del martes, y amaneció sentada en la sala de su casa, en vano.
“Soy diabética y siento que me estoy agotando, ya no lo puedo soportar”, expresó Rodríguez.
Aseguró que el viernes 14 de junio visitó a su hijo en la cárcel y le manifestó que presentía que no iba a ser liberado.
“En nombre de Cristo Jesús vas a salir. Ahora entiendo por qué mi hijo me dijo eso”, expresó la madre del manifestante al que apodan la “Loba Feroz”, en su natal Monimbó, Masaya.
Afirmó que las autoridades de Masaya, principalmente la Policía, tienen mucho rencor contra su hijo por haber participado en las protestas antigubernamentales.
“Es un odio horrible contra mi hijo por su postura en las protestas”, expresó Rodríguez. En la casa de Lacayo hay globos azul y blanco, papelillo azul y blanco y fotos de él, que adornan la sala para darle la bienvenida.
Decenas de personas llegaron la mañana del martes a solidarizarse con la familia de Lacayo.
Suspenden juicio
Rodríguez reveló que este lunes fue suspendido nuevamente el juicio contra su hijo, indicando que han reprogramado la audiencia dos veces.
La madre pidió a la población y las organizaciones opositoras que continúen reclamando la libertad de los manifestantes detenidos.
Cristhian Fajardo y María Adilia Peralta, el matrimonio de manifestantes de Masaya que estuvo encarcelada, rechazaron que no se haya liberado al resto de protestantes.
“Todos los días están agarrando gente y los acusan de delitos comunes, siguen con su estrategia del miedo y el terror”, expresó Fajardo.
Peralta indicó que el Gobierno no toma en cuenta la lista total de prisioneros, a pesar de que fueron capturados después del 18 abril, en el contexto de las protestas antigubernamentales.
“El Gobierno está demostrando la voluntad de no cumplir y de seguir burlándose del pueblo”, enfatizó.
Los familiares de Francisco Pineda Guatemala también se quedaron esperando. La familia, que habita en el barrio Villa Libertad, en Managua, tenía preparada una recepción, pero pasadas las 11:00 a.m. se enteraron del comunicado del Gobierno que sostiene que no habrían más liberaciones.
Josefa Guatemala, madre del manifestante preso, dijo que este martes les correspondía visitarlo en La Modelo, así que muy temprano partieron al penal. Al llegar, lo primero que hizo fue abrazar a Francisco y planear lo que haría tras su liberación.
Pero la alegría le duró poco y horas después de su visita al penal estaba en la sede de la CPDH, demandando la liberación de su hijo.
“Es un preso político, es un hombre que tiene hijos y debe salir, el Gobierno debe honrar sus compromisos”, declaró Guatemala.
La señora de 52 años contó a El Nuevo Diario que su hijo fue procesado de varios delitos, entre ellos portación ilegal de armas y robo agravado.
Alison Juárez Vanegas también exige la liberación de su hermano Walter José Juárez, encarcelado desde el 3 de julio de 2018.
Juárez comentó que su pariente enfrenta un proceso judicial por robo agravado y portación Ilegal de armas, pero asegura que su hermano participaba en las protestas y por esa razón lo detuvieron.
“Nos quedamos esperándolo, sobre todo sus dos hijos pequeños. La otra vez que el bus de la Cruz Roja andaba entregando presos, pasaron frente a la casa y sus niños al ver el bus creyeron que venían a dejar a su papá, pero no fue así, el bus siguió y no se detuvo. Hasta después nos dimos cuenta que andaban dejando a Medardo Mairena”, relató Juárez.