Las altas temperaturas irán en ascenso a medida que entra el fin de semana, e incluso podrían mantener niveles similares durante los primeros días de julio en algunas zonas
La ola de calor no da tregua y ya son 35 las provincias que han activadoavisos por altas temperaturas este viernes, siete de ellas por riesgo extremo. Sólo gallegos, cántabros, asturianos y canarios resisten como irreductibles galos a esta canícula formada por un frente de aire extremadamente cálido, procedente del continente africano, al que se suman las condiciones de inestabilidad atmosférica y la fuerte radiación solar propia de estas fechas, provocando registros por encima de los 42 grados en el interior peninsular.
Las altas temperaturas irán en ascenso a medida que entra el fin de semana, e incluso podrían manter niveles similares durante los primeros días de julio, según precisa la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que “debido a la intensidad y duración del episodio”, emitió un aviso especial a principios de semana. Ni siquiera las noches darán tregua, en tanto que las mínimas no bajarán de 20 grados en el área mediterránea y los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir.
Así se refleja en el siguiente gráfico interactivo de la iniciativa Open Streets Maps, que muestra una España teñida de rojo y naranja hasta última hora del domingo. Al pulsar el reproductor que aparece en la esquina inferior izquierda, se evidencia un oasis térmico en el extremo noroeste peninsular, donde se producirán intervalos nubosos con algún chubasco o tormenta. Se puede concretar más pinchando sobre cualquier punto del mapa para comprobar la temperatura de una determinada localidad o añadiendo capas como la presión atmosférica o la concentración de CO2 en la esquina superior derecha.
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¿Qué se considera ola de calor?
No existe una definición única y precisa de ‘ola de calor’, por lo que la AEMET se limita a hablar de “episodios de temperaturas anormalmente altas, que se mantienen varios días y afectan a una parte importante de nuestra geografía”. A este respecto, el organismo público recuerda que en muchas ocasiones se tiede a exagerar sobre el tema: “En verano es normal que haga calor y no podemos hablar de ola de calor cuando las temperatuas, aún siendo altas o incluso muy altas, sean realtivamente habituales en el período estival”.

La ola de calor más terrible tuvo lugar en 2003: la mortalidad creció un 15% en verano
También depende, en gran medida, del área geográfica. Por ejemplo, en Sevilla las temperaturas superan los 35 grados en torno al 60% de los días de verano y los 38 grados durante el 25%, mientras que en Molina de Aragón la temperatura máxima registrada hasta la fecha es, precisamente, 38 grados; de tal forma que un día con máximas de 38 grados podría considerarse parte de una ola de calor en la localidad aragonesa, pero seguramente no en la andaluza. Siguiendo esta lógica, los meteorólogos utilizan el concepto para referirse a las situaciones en las que, al menos durante tres días, “el 10% de las estaciones consideradas registran máximas por encima del 95% de sus registros diarios entre los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000″.
- Fuente: El Confidencial