Siempre que se conocen noticias como estas, surgen “teorías de la conspiración”, que se alimentan de especulaciones, y en el caso de Venezuela, esas son las que sobran, dada la repercusión que ha alcanzado la crisis política, humanitaria y social que ha impactado en buena parte de América.
Y es que la visita a La Habana de poco más de 24 horas del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela (ANC), Diosdado Cabello, no deja de ser al menos una sorpresa, dado que como se sabe el segundo al mando del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), nunca ha sido un hombre de la tiranía cubana, contrario al fallecido Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro, cuyos pasos siempre estuvieron marcados por las instrucciones que los hermanos Castro ordenaban.
¿Será que Raúl Castro y su “mampara” de presidente Miguel Díaz-Canel, están viendo alguna debilidad en Maduro y buscan construir un puente con el número dos del chavismo, para no quedarse sin el petróleo venezolano, en caso de que el “presidente obrero” decida aceptar la oferta de un “exilio dorado” que le ofrece el “imperio”? ¿O es que se están ultimando los detalles de un posible cambio de mando en el chavismo y Diosdado fue a La Habana a conocer de primera mano los detalles del plan?
Lo cierto es que el “excamarada” de Diosdado, Hugo “El Pollo” Carvajal, siempre se opuso a la injerencia cubana en Venezuela, y antes de que ocurriera la aparente ruptura entre ambos, tenían visiones comunes en ciertos temas y lo que pensaban sobre La Habana era una de esas coincidencias.
Diosdado, no obstante más pragmático, no hizo un punto de honor ese tema, ocupándose más bien de ampliar su base de apoyo dentro de las filas rojas, entre civiles y militares, lo que hoy en día ha traído como consecuencia que toda negociación que implique un cambio de rumbo en Venezuela tiene que contar con su visto bueno.
¿Raúl Castro lo estaba convenciendo para hacer qué? ¿Sale Maduro y lo sustituye Diosdado u otro que cuente con su aprobación? ¿Será verdad como dicen en los pasillos de Miraflores, que Maduro ya no manda ni lo respetan y hay que buscar cómo resolver esa crisis? ¿O están subestimando otra vez a Maduro, al que veían “caído” desde su elección y ya lleva seis años?
LO QUE FORMALMENTE SE DIJO SOBRE SU VISITA
Lo que formalmente dijo Diosdado sobre el encuentro con la cúpula de la tiranía cubana es que, “cuando hay que defender a Cuba, Venezuela está en primera línea, y cuando hay que defender a Venezuela, Cuba está en primera línea”, en una rueda de prensa en el aeropuerto José Martí de La Habana, poco antes de partir.
Según dijo, las reuniones que tuvo con “títere” Miguel Díaz-Canel, y el que de verdad manda en Cuba, Raúl Castro, fueron “extraordinarias”, en lo referente a los preparativos del próximo Foro de Sao Paulo cuya XXV edición se celebrará en Caracas del 25 al 28 de julio próximo.
Cuando lo “jurungaron” sobre la crisis política en Venezuela y la posibilidad de convocar elecciones presidenciales, Diosdado siguió fiel a su posición de “con el mazo dando”, respondió con un “no” rotundo y alegó que la oposición “no se lo merece” porque “si pierden, no lo reconocen”.
“No estamos en situación de complacer a ningún sector de la oposición ni a ningún sector de la comunidad mundial que crea que puede imponer en Venezuela sus órdenes pensando que Venezuela es una colonia”, dijo, tal como reseñó la agencia EFE.
Diosdado, al que ningún periodista le preguntó sobre las acusaciones que por tráfico de drogas tiene en Estados Unidos, arremetió contra Colombia porque en su criterio allí “no hay Gobierno, gobiernan las mafias del narcotráfico”, así como contra Canadá, al asegurar que “hace lo que diga Estados Unidos; un país tan grande, tan hermoso y que ni siquiera tenga criterio para saber lo que tiene que hacer”.
En definitiva, y más allá de las formalidades, ya se sabrá el rol que desempeñará Diosdado si en verdad se concreta una salida de Maduro, lo que no significa un cambio del sistema “socialista” que ha llevado a la miseria a Venezuela, que es lo que realmente le interesa a la tiranía cubana.