De la goleada 4-0 sufrida contra Costa Rica hasta la derrota de anoche frente a Bermudas con marcador de 2-0, pasando por el revés ante Haití sin poder marcar goles; la selección de Nicaragua fue un equipo desdibujado, sin capacidad para definir en el área, con problemas en la creación de jugadas y con sobrada inseguridad en la defensa; tanto que de una Copa Oro en la que se proyectaba demostraría sus avances en el juego, volverá a casa con las manos vacías: sin goles ni puntos y hasta sin futbol.
