Dueños de pequeños negocios o estudiantes de Medicina han tenido que buscar refugio en Panamá, luego de participar en las protestas sociales antigubernamentales iniciadas en abril de 2018. Sin embargo, el exilio significa pobreza, zozobra ante la posible deportación, la falta de permisos de trabajo y estudios que les permitan mejorar su calidad de vida.
