Un nuevo modus operandi se abre paso entre los estafadores en Venezuela y tiene que ver con las imágenes falsas de transferencias bancarias, que son usadas como aval que demostraría la cancelación de productos, mercancías y distintos bienes de los que se apropia el embaucador, sin que el monto en el que se concretó la negociación ingrese realmente a las cuentas de los comerciantes.
