Si algo ha sido una constante con el programa de alimentación implementado por el régimen de Nicolás Maduro, que además de servir para enriquecer los bolsillos de unos cuantos también ha sido una eficaz herramienta de de control social, es la pésima calidad de los productos distribuidos por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).
Y es que desde arroz y harinas con insectos, pasando por latas de un supuesto atún que ni las mascotas se comen, así como leche que no es leche que produce diarrea además del engaño con una ficticia entrega de azúcar y aceite -principalmente-, son tan solo algunas de las irregularidades que deben asumir los consumidores que dependen de esos productos para medio apaciguar la crisis humanitaria en la que está sumergida Venezuela debido a los 20 años de chavismo en el poder.
Lo peor de todo es que además de que Nicolás Maduro ha ofrecido desde hace dos años que las cajas serían vendidas “cada 15 días” cuando en realidad -con suerte- se distribuyen cada mes y medio, las mismas carecen de algún criterio nutricional, dado que no traen ni carne ni pollo, solo un paquete de caraotas que sería la única proteína que se puede encontrar en una caja de CLAP.
Pero eso no es todo.
“La última” de los CLAP es denunciada por los mismos chavistas, que señalan la que ahora entregan una presunta salsa de tomate en un plástico, sin etiqueta que indique si tiene permiso sanitario, fecha de vencimiento, ni ninguna información necesaria para el que se atreva a consumir “eso”.
¿Acaso Nicolás Maduro, Delcy Eloína, Freddy Bernal o cualquiera de esa casta que gobierna desde Miraflores usa esa salsa de tomate para sus comidas?
Ahí está como el madurismo “quiere” y “respeta” al pueblo.
Esta es la salsa de tomate que vino en la caja del clap, no tiene etiqueta de ningún tipo, marca, fecha de vencimiento,permiso sanitario, componentes, etcétera.@NicolasMaduro Que cosa es ésta? pic.twitter.com/KQVHMk4rQb
— Raquel Blanco Oliveros (@raquelblanco04) 24 de junio de 2019