Tras el brutal asesinato del capitán de corbeta, Rafael Acosta Arévalo, quien dejó de existir el pasado sábado 29 de junio en la madrugada debido a las torturas que le aplicó el régimen de Nicolás Maduro, en las últimas horas se han conocido nuevos detalles sobre la forma en que son maltratados los detenidos en la Dirección General de Contrainteligencia (DGCIM).
