“Espero ganar el juego de las Futuras Estrellas”, dijo Dennis Martínez cuando se le confirmó que sería el mánager del equipo de la Liga Nacional, sin sospechar entonces que quedaría a dos out de la victoria y que tras un súbito resurgir de su rival tendría que conformarse con un empate a dos carreras en ocho entradas. No ganó como esperaba, pero como timonel al frente de un grupo de jóvenes talentosos desempeñó un destacado papel en un escenario de lujo.
