Numerosos aviones se mantienen en vuelo en las proximidades a la espera de poder aterrizar y dos fueron desviados a otros aeropuertos: uno de Easyjet procedente de Basilea (Suiza) se redirigió al aeropuerto catalán de Gerona, mientras que otro de Ryanair que salió de Hamburgo (Alemania) fue desviado a Reus (provincia de Tarragona).
La lluvia intensa había causado ya retrasos generalizados tanto en despegues como aterrizajes por motivos de seguridad.
Las condiciones atmosféricas adversas se unen a la huelga de personal de tierra de Iberia de este fin de semana en el aeropuerto de Barcelona, que obligó a cancelar hoy 62 vuelos entre llegadas y salidas.