
En el centro de tortura que se ha convertido la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) realizaron el jueves una requisa, como ocurre con cierta frecuencia, pero esta vez les robaron todas sus pertenencias: colchonetas, medicinas, prendas personales, cepillos de dientes, pasta dental, jabón de baño, desodorantes, papel higiénico, sábanas, alimentos, dejando las celdas vacías. Así lo reseña infobae.com