Todos coinciden: fue el mejor juego de Argentina y la mejor actuación de Lionel Messi en esta Copa América, pero ganó Brasil 2-0 el duelo de semifinales, utilizando ese recurso letal que es el contragolpe, aprovechando la destreza de Danny Alves por la derecha y el desborde fulminante de Gabriel de Jesús, un poco cargado a la izquierda en los minutos 18 y 71, asestando dos estocadas, mientras el travesaño devolvía un cabezazo del Kun Agüero sobre centro de Messi, y el poste derecho de Allison rechazaba entre astillas un cañonazo zurdo del genial jugador en el momento de mayor agitación que provocó el equipo argentino entre los minutos 56 y 58, empujando a Brasil a las puertas del infierno, sin lograr meterlo…No hay manera de obviar lo que parece ser sin exagerar, una “maldición” para Lionel Messi: solo poder acercarse a una Copa del Mundo en el 2014 y las dos recientes finales de Copas América con la Selección de Argentina, sin alcanzar ninguna coronación grande. Ahora tiene 32 años, con menos futuro por delante, lo que hace que las frustraciones sean más dolorosas