En medio de la crítica situación que atraviesa Venezuela, sumida en una emergencia humanitaria que centra la atención del mundo entero, el régimen de Nicolás Maduro no sólo utilizó el hambre de la población como estrategia política y como mecanismo de control social, sino que lo alentó como una vía para el enriquecimiento ilícito propio y de sus allegados. En este escándalo, que remueve la indignación de un país donde cerca de 90% de los hogares vive en situación de pobreza, están implicados empresarios emergentes que crecieron a la sombra del chavismo, varios altos funcionarios del régimen -muchos de ellos militares- y los propios hijastros de Maduro. Así lo reseña ALnavío.
