El ruido que es capaz de producir el beisbol fue ensordecedor el sábado en Londres y continuó por parte de los Yanquis el domingo. Dicen que desde el aterrizaje de Yanquis y Medias Rojas, la familia real no ha podido dormir en Londres. ¿Y cómo hacerlo después de 30 carreras y 37 cañonazos mientras los Yanquis desplegando todo su poderío, se imponían 17-3 en el primer juego y volvían a desbordarse en el segundo, doblegando a los Medias Rojas 12-8?…Fueron partidos en que el picheo saltó hecho añicos, quizás, dejando satisfecha la voracidad de quienes prefieren ver volar pelotas hacia todos lados como palomas súbitamente asustadas en la Plaza de San Marcos, en lugar de disfrutar del arte del dominio. Posiblemente Juan Marichal y Warren Spahn no hubieran sido bien vistos en aquel duelo memorable de 1-0 en 16 entradas, decidido por un jonrón de Willie Mays. Los abridores del sábado, Masahiro Tanaka y Rick Porcello, explotaron en un primer inning que casi dura una hora, y detrás de ellos, entre gritos de ¡sálvese quien pueda!, siete brazos más en cada lado, “condenados” a la guillotina.
Se extiende record
Aaron Hicks, Aaron Judge y Brett Gardner jonronearon por los Yanquis en el primer juego, en tanto, el novato Michael Chavis dos veces, y Jackie Bradley lo hacía por Boston. El domingo el jonrón de Didi Gregorius en el octavo alargó a 31 la racha de juegos, volándose la cerca de bateadores yanquis esta temporada, cifra récord en el repaso de todos los tiempos, fuera del alcance de los Yanquis de 1927 (Ruth y Gehrig) y de 1961 (Maris y Mantle)…Fue necesario un cierre autoritario del cubano Aroldis Chapman, ponchando a tres Medias Rojas en el cierre del noveno, para evitar mayores alteraciones en un segundo duelo de 20 carreras y 28 imparables, menos violento que el primero, que desajustó el Big Ben…También se hizo una pequeña reducción en el uso de brazos, siete de cada lado, para un total anormal de 30 en una pequeña serie de dos juegos que empuja a los Medias Rojas a 11 juegos detrás de los Yanquis en el propio centro de la temporada y los mete en dificultades en la batalla por los comodines. Xander Bogaerts, J. D. Martínez y Christian Vásquez jonronearon por Boston.
Scherzer apretando tuercas
El regreso de Max Scherzer a Detroit, como se temía, fue macabro. El otrora “as” de los Tigres, lanzando ahora para los Nacionales, ponchó a 14 de los rugidores en 8 entradas, permitiendo solo una carrera, consecuencia del jonrón solitario de Brandon Dixon en el séptimo…Scherzer con balance de 8-5 reaccionando a un inicio desafortunado, registró su cuarta apertura consecutiva de 10 o más ponches, y llegó a un total de 170, colocándose en ruta hacia una segunda temporada consecutiva de 300 ponches. Su dominio en las últimas salidas queda graficado en sus seis triunfos seguidos con 83 ponches en 57 episodios…En otras notas, Brandon Woodruff de los Cerveceros, pese a su efectividad de 3.79 se convirtió en el primer ganador de 10 juegos en la Liga Nacional, mientras los Yanquis no tienen fecha fija para el regreso a la trinchera de su estelar Luis Severin.
El nicaragüense Cheslor Cutberth, quien no jugó el sábado se fue de 3-0 el domingo contra Toronto, retrocediendo a 301 puntos de average y el japonés Shohei Ohtani, de los Angelinos, descargó su jonrón 11, mientras apura su reactivación como pícher.