La ola de calor que sofoca a Europa se intensificó aún más el miércoles, con temperaturas que rozan los 40 °C en Francia, España y Bélgica, antes de llegar a nuevos máximos el jueves.
Bélgica activó por primera vez en su historia la alerta roja debido a la canícula en todo el país, excepto en la costa. Esta medida, vigente hasta el viernes, es tomada en caso extremo.
