“Nuestro compromiso con Venezuela es eterno e incondicional”, aclara Miguel Díaz-Canel, presidente cubano y principal aliado de Nicolás Maduro. Una declaración de amor revolucionario para que nadie se llame al engaño en medio de las negociaciones entre el chavismo y la oposición, en Barbados y bajo presión internacional, las cuales apoya La Habana con la boca pequeña y con un solo objetivo: mantener el poder en ambos países. Así lo reseña El Mundo.
