Mientras los zombis de la izquierda, retrógrada y nostálgica, se reunían en Caracas, en el gran fiasco politico que resultó ser el Foro de Sao Paulo, para expresarle su retorcido apoyo a un usurpador como es Nicolás Maduro, en Brasil se realizaban exitosos eventos, como el Foro de la Libertad, con el propósito de entablar alianzas con otros sectores democraticos del continente.