
Cilia Adela Gavidia Flores conoció a Nicolás Maduro Moros en las reuniones que sostenían los grupos de ultraizquierda Liga Socialista, Bandera Roja y el Movimiento 80 en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela, en los años 80 del siglo pasado. Cilia era una joven abogada penalista, que rondaba los treinta años, fea, de imprescindibles lentes, sin maquillaje y mal vestida. Reflejaba el estereotipo de una intelectual de izquierda, y ya estaba casada y con hijos. Nicolás Maduro asistía ocasionalmente, sobresalía por su estatura, el espeso bigote negro y su torpeza veintiañera. Así lo reseña infobae.com
Por Marcos Tarre Briceño