Los dirigentes del G7 se reúnen este sábado en el sur de Francia bajo un clima de tensión, en una cumbre en la que tratarán cuestiones como los incendios en la Amazonía y la guerra comercial chino-estadounidense, aunque las grandes divisiones internas podrían minar la cita.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y los otros líderes de este grupo de países ricos, se enfrentarán a protestas al pisar el famoso balneario de Biarritz, aunque un fuerte dispositivo policial de más de 13.000 efectivos las mantendrá lejos del emblemático Hôtel du Palais, que acogerá a los mandatarios hasta el lunes.
