“¡Mosca!”, podría ser la forma más directa y menos académica de alertar sobre falsos referentes de desarrollo y bienestar. Cuidado, que así como la charlatanería revolucionaria busca la creación del hombre nuevo, ella va dejando a su paso la degradación en cada experiencia ejercida. Venezuela muestra el doloroso resultado en pobreza, desigualdad, criminalidad gubernamental, control humano de las necesidades básicas y un largo etcétera abominable.