José Guerra: Los esclavos de Maduro

Aunque la esclavitud en Venezuela y en el mundo, formalmente hablando, es un hecho del pasado, hay nuevas formas en que este fenómeno detestable aparece y se trasmuta. Uno de ellos es el trabajo esclavo. En muchas de las factorías donde se elaboran los productos de la industria de la confección que se consumen a precios muy barato en Estados Unidos  y Europa, se emplean niños y los salarios son extremadamente bajos, tan bajos que por ello  es que esas camisas, faldas, pantalones y otras prendas de vestir se venden a precios irrisorios, lo que de hecho hace que los salarios en esos países en términos de bienes, sea elevado. Un obrero de la industria textil en Bangladés devenga un salario mensual de US$ 38, algo más de un dólar diario. Eso no es muy diferente de lo que un trabajador recibe en Camboya o Vietnam. Esas remuneraciones han venido aumentado pero a un ritmo muy lento.

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Author: Pablo Perez