Venezuela ha sido secuestrada por una corporación criminal que apareció en escena el tristemente célebre 4-F, hoy su territorio se encuentra ultrajado por el negocio-mata-juventud del narcotráfico y por la instalación de mafias provenientes del eje del mal que tienen como fin la brutal explotación de nuestros recursos naturales sin importarles para nada la legislación restrictiva de protección del medio ambiente. Increíblemente cuentan con la permisividad de sus socios, quienes hoy se encuentran usurpando el poder de nuestra abusada patria.