
La historia de los militares detenidos, por razones de conspiración en Venezuela, tienen como punto en común la tortura. A veces física, otras psicológicas y casi siempre las dos. Los sótanos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) tienen muchas historias escabrosas que contar. Algunas nunca se sabrán, por pudor o por temor, otras se conocerán en algún momento. Las que se han logrado colar tienen demasiados espacios vacíos porque lo más efectivo que ha tenido la revolución bolivariana, en los últimos años, ha sido el miedo. Así lo reseña infobae.com
Por Sebastiana Barráez
