
Cuando Nicolás Maduro anunció: “Procedo a incorporar a este primer contingente de milicianos al componente de la Guardia Nacional Bolivariana, para que se sumen plenamente a las labores de seguridad de nuestro pueblo”, estaba avanzando en dos direcciones. Una, en convertir a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en una institución al servicio del partido de Gobierno, y otra, en debilitar a la institución castrense, porque aún cuando es el segundo con más integrantes, es el que por sus funciones policiales y militares simultáneamente, es donde habrá menos resistencia. Así lo reseña infobae.com
Por Sebastiana Barráez