
Cuando Meghan Markle, de 38 años, y el príncipe Harry, de 34, decidieron irse de Kesington debido a su tensa relación con los duques de Cambridge tuvieron como primer idea mudarse a los terrenos del castillo de Windsor y pensaron en vivir junto a la reina Isabel II en alguna de las 1.000 habitaciones que tiene el palacio. No obstante, el deseo de Meghan y Harry no fue del agrado de la monarca. Así lo reseña infobae.com