Que el Amazonas se queme es una auténtica tragedia para la humanidad, aquello nadie lo discutirá ni intentará rebatir. De igual manera, sabiendo que se trata del pulmón vegetal de la tierra, sorprende que a estas alturas no se hubiese creado algún organismo multinacional destinado exclusivamente para velar por su seguridad, sobre todo teniendo en cuenta que es una selva compartida entre Brasil, Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela, Ecuador, Guyana, y Surinam. Sin embargo, más allá de lo lamentable que puedan resultar esos incendios en territorio brasileño, resulta aún más lamentable la campaña propagandística de algunos grupos de interés desplegaron para sacar redito político-ideológico de aquella desgracia.