- Bloomberg reveló que el magnate del régimen de Nicolás Maduro, que hizo una fortuna con Hugo Chávez con el paro petrolero, tendrá un margen de beneficio de 53%, basado en cargas estándar de 55 mil toneladas.
- “El margen de dos dígitos es inusual, según personas familiarizadas con el negocio de comercio de coque de petróleo”, destacó Bloomberg
Mientras que la mayoría de las compañías petroleras y las casas comerciales del mundo se han distanciado de Venezuela, el magnate naviero Wilmer Ruperti continúa con sus negocios regularmente.
Ruperti, quien hizo una fortuna alquilando embarcaciones a la compañía petrolera estatal venezolana PDVSA, se prepara para exportar cargas de coque de petróleo, un subproducto poco conocido de la refinación de crudo pesado –el tipo que la nación produce principalmente– utilizado por cementeras y siderúrgicas de todo el mundo.
Las sanciones de EE.UU. a Petróleos de Venezuela SA han paralizado la industria petrolera de Venezuela, que ya estaba debilitada por años de mala gestión y negligencia. Las principales operadoras internacionales han dejado de hacer negocios con PDVSA, y compañías estadounidenses como Chevron Corp. y Halliburton Co., tienen licencias para continuar operaciones que expirarán en menos de tres meses.
PDVSA y Maroil Trading Inc. de Ruperti, con sede en Panamá, firmaron un acuerdo a fines de 2016, casi dos años antes de que PDVSA fuera sancionada por la administración Trump. Sin embargo, Ruperti estuvo involucrado en batallas judiciales, lo que retrasó la mayoría de los envíos. Las exportaciones deberían comenzar en octubre, dijo, incluso frente a una orden ejecutiva este mes del presidente de EE.UU. dirigida a empresas que hacen negocios con Venezuela.
Ruperti fue noticia en 2002-2003, cuando ayudó al difunto presidente venezolano Hugo Chávez a romper una huelga general de tres meses importando gasolina, con lo que alivió una grave escasez de combustible que había avivado los disturbios contra el gobierno. Hizo su fortuna alquilando embarcaciones propiedad de Novoship (Reino Unido) Limited a PDVSA para exportar petróleo crudo, el cual es fundamental para financiar el régimen.
Contrato para coque
El contrato permite a Maroil exportar al menos 12 millones de toneladas de coque de petróleo durante un periodo de cinco años. Maroil retiene la mayor parte de los ingresos, a cambio de invertir US$138 millones para construir instalaciones en Puerto José, incluida una línea de ferrocarril de 4 kilómetros y una cinta transportadora para mover el material similar al carbón a las barcazas, y desde allí a los barcos. PDVSA declinó hacer comentarios.
Ruperti esperaba ganar US$1,5 millones por carga, según documentos presentados al tribunal para uno de los pleitos. Eso implica un margen de beneficio de 53%, basado en cargas estándar de 55.000 toneladas y precios de junio de Advisian que fueron vistos por Bloomberg. El margen de dos dígitos es inusual, según personas familiarizadas con el negocio de comercio de coque de petróleo.
Ruperti disputó la estimación de ganancias. “Los US$1,5 millones son una estimación basada en las tarifas de penalización en las que se incurre cuando tiene retrasos de 40-50 días para cargar embarcaciones debido a problemas en el puerto, tarifas, etc.”, dijo en una entrevista telefónica desde Madrid. “Es una estrategia de negociación, siempre hay que apuntar alto”.
Su beneficio total fue más cercano a US$500.000 para las tres cargas que se han exportado hasta ahora, dijo. Eso implica un margen de 5,9% por carga, según cálculos de Bloomberg.
Hasta que la infraestructura esté lista, Maroil puede usar uno de los muelles existentes administrados por una subsidiaria de PDVSA, que ha estado operando de manera intermitente debido a la falta de mantenimiento. Ruperti dijo que Maroil ha invertido US$65,5 millones de los US$138 millones.
Mala sincronización
Pero incluso si puede reanudar las exportaciones, es posible que pronto no haya suficiente producto para llenar los barcos.
En el pasado, el crudo pesado de Venezuela producía más coque del que se podía usar localmente, por lo que la mayor parte se exportaba. Se pueden ver montículos negros tan altos como edificios de cinco pisos cerca de las instalaciones de mejora. Pero PDVSA, afectada por las sanciones, dejó de operar las mejoradoras de petróleo.
Las exportaciones de Venezuela deberían disminuir en medio de las sanciones y la incapacidad del país para pagar el mantenimiento de los puertos, asegura Darren Malone, analista sénior de coque de IHS Markit en Londres.
Hay una gran cantidad de equipos abandonados y en la basura”, afirma. “Las compañías europeas perdieron millones después de invertir en barcazas, cargar equipos y actualizar terminales. El equipo está varado y en gran parte no se ha utilizado”.
“Venezuela es una locura”, dijo Malone de IHS en una entrevista telefónica. “No son confiables, y ahora no está claro cuánto coque tienen en el inventario”.
-con información de Bloomberg