Cientos de miles de malgaches pobres de todo el país se congregaron este domingo en Antananarivo para asistir a la gran misa del papa Francisco, que en su homilía arremetió contra “la cultura del privilegio y la exclusión”.
La ceremonia reunió a un millón de fieles en el lugar llamado Soamandrakizay (“Un bien para la eternidad”, unas 60 hectáreas de antiguos viñedos acondicionadas), más de los 800.000 que esperaba la iglesia católica local.
