
Si los libros de historia de Venezuela incluyeran la cultura pop del país, habría un capítulo especial para Emilio Lovera. Los diseñadores tendrían una labor difícil al elegir cómo ilustrar las páginas dedicadas al humorista. Habría que escoger entre la gran variedad de registros de sus rutinas como comediante o entre la galería de personajes que interpretó en los sketches de Radio Rochela, el programa humorístico que todos los lunes reunió a la familia venezolana frente al televisor.
Por Humberto Sánchez Amaya / infobae.com