Ciertamente caerán ambos en alguna parte, cómo lo narra “Lucas” en su Evangelio. ¡El dilema de la sociedad mundial, se debate entre amar o no a los enemigos! Por lo tanto, quienes eligen amar a sus enemigos y hacer el bien a los que los odian, bendecir a los que los maldicen y rogar por los que los maltratan. Están en sintonía con la alianza celebrada ante “Dios” nuestro Señor.