El 9 de mayo de 2019 fue detenido de manera arbitraria por parte de un grupo comando del Sebin, el diputado Edgar Zambrano y de allí fue trasladado al Helicoide donde permaneció incomunicado y posteriormente enviado a una celda en Fuerte Tiuna donde estuvo cautivo durante cuatro meses. En ese tiempo prácticamente no recibió visitas ni fue presentado ante el tribunal y pudo juramentar a sus abogados cuando había transcurrido mas de tres meses de prisión. El fiscal usurpador y jefe de la persecución en Venezuela, Tareck William Saab, le formuló a Zambrano los siguientes cargos: conspiración, rebelión civil, traición a la patria, concierto para delinquir e instigación a la insurrección, entre otros. La acumulación de las penas derivada de esa acusación era de treinta años. Conviene resaltar que ninguna de esos alegatos contra Zambrano tenía sustento y solo los pudo haber tenido en la mente vengativa e ideologizada de Tarek William Saab y de quienes le ordenan perseguir a opositores. Y ha sido el mismo formato, una especie de plantilla que utilizan los fiscales del régimen para imputar a opositores en una operación de copiar y pegar, porque el odio le secó hasta la capacidad para recrear nuevos delitos.