El régimen forajido despliega el sistema de misiles hacia la hermana república de Colombia, receptora del número mayor de venezolanos que integran la diáspora histórica derivada de la emergencia compleja que vivimos. Mientras realiza el dislate, aquí no hay comida, agua, luz, efectivo, medicina, transporte ni educación. Los usurpadores fracasaron en la provisión de los servicios básicos previstos en la Constitución. No cumplen las funciones de un Estado y quieren entrar en una guerra.