Jugar a la guerra es parte de un diseño que ha servido de brújula a los cabecillas de esta narcotiranía que nos oprime en Venezuela. Recordemos que en varias oportunidades el finado Hugo Chávez, usaba sus cadenas de radio y televisión para anunciar el desplazamiento de tanques de guerra con sus respectivos comandos militares hacia la frontera con la hermana república de Colombia. No faltaban sus peroratas inflamadas de falso patriotismo para darle también instrucciones a los oficiales de la aviación, a que alistaran sus naves equipadas con cohetes, como una manera de amenazar con combates ¡a sangre y fuego! al gobierno del vecino país.