Ricardo Hausmann: ¿Deberían santificarse los contratos profanos?

¿Existe algo así como demasiada santidad? Después de todo, hasta la palabra santurrón indica una muestra excesiva de devoción. El fervor por la santificación puede ocultar motivos más oscuros, y alcanzarla puede resultar profundamente contraproducente. La santidad de los contratos, especialmente los que involucran al sector público, es un buen ejemplo.

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Author: Pablo Perez