Alfredo Álvarez: el des-encanto por la democracia

En los agrios días que corren y que nos abruman con tan severa crueldad, se nos hace un incómodo lugar común azotar nuestra credibilidad en las instituciones democráticas con los más oscuros designios y con los peores vaticinios. Visto todo lo acontecido en el continente, aunado a la intensa propaganda negra que la hegemonía comunicacional del regimen vierte sobre nosotros, es dable pensar que esa idea de una democracia justa, equitativa y generosa es cosa del pasado. Fukuyama se murió ayer.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez