Ante la crisis antropológica, teológica y espiritual que se vive en “Venezuela”, existen muchas personas que han perdido la “esperanza” y la “fe” en nuestro “Señor”. Esto, debido a que los problemas externos son mayores al dominio del control interno, cayendo muchos en desgracias con patologías depresivas y esquizoides. Resultando en situación de pobreza mental y espiritual, obteniendo como resultado la pérdida de la sonrisa.