La ganadora del Premio FIFA “The Best” a la mejor aficionada, Silvia Grecco y su hijo Nickollas, de 12 años, posan para una foto el domingo 6 de octubre durante un partido del Palmeiras en el estadio Allianz Parque, en Sao Paulo (Brasil). Nickollas nació prematuro en la región metropolitana de Sao Paulo, después de solo 5 meses de gestación, y fue adoptado por Silvia Grecco cuando tenía 9 meses. Doce años más tarde, la devoción de Grecco por su hijo, que padece ceguera y autismo leve, ha dado la vuelta al mundo desde que la mujer ganase el premio de la FIFA como la mejor aficionada del planeta. “Con el galardón, me di cuenta de cómo las personas discapacitadas son invisibles”, contó a Efe. EFE/ Sebastiao Moreira