
Rusia y Turquía están en intensas negociaciones para garantizar que la provincia de Idlib, controlada por los rebeldes, no se convierta en un punto de quiebre en su alianza con Siria, pero el destino a largo plazo del área aún corre el riesgo de provocar una ruptura, dicen los analistas. El presidente Vladimir Putin y su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan han encabezado una asociación poco probable pero sostenida para traer la paz a Siria desde finales de 2016, a pesar de estar en teoría en lados opuestos de la guerra civil. / AFP PHOTO / ADEM ALTAN