En el escenario político venezolano tenemos ya largo tiempo, casi dos décadas, debatiendo sobre el camino a seguir para producir un cambio político. En la medía que el Castro-Chavismo ha ido evolucionando hacia una dictadura, cada vez más criminal y corrompida, la polémica se hace más ostensible e intensa. Personalidades del mundo político, cultural, comunicacional, religioso y social han terciado en el mismo. Desde los tiempos de la insurrección ciudadana y del golpe de estado de abril de 2002, hasta el presente, las diversas posiciones han venido manifestándose de manera recurrente.