La gente pasa por las cenizas de una fogata y los escombros que dejó una protesta después de que el presidente de Bolivia, Evo Morales, anunciara el domingo que renunciaba para aliviar la violencia que se apoderó de la nación sudamericana desde una disputada elección, en la plaza Murillo, en La Paz, Bolivia. 11 de noviembre de 2019. REUTERS / Luisa Gonzalez