El despertador barbudo, por Antonio Sánchez García @sangarccs

¡Despertó Chile! – gritaban izquierdas, centros y derechas tras del frustrado asalto castrocomunista al poder. Que el despertador barbudo, en lugar de hacer sonar sus campanillas, le prendiera fuego al país por sus cuatro costados, hasta asomarse a los cuarteles, donde Pinochet y la caravana de la muerte duermen el sueño de los justos, mide la verdadera intención de los que le dieron cuerda al despertador en Cuba y Venezuela. Porque el fin no era sacudir la modorra siestera del parlamentarismo chileno, ese del five o’clock tea en el Congreso y los abrazos entre rojos y grises en los pasillos del Parlamento, ni muchísimo menos hacer el gigantesco esfuerzo de apoderarse de los cañones de Navarone, sino terminar en un acuerdo transversal de moros y cristianos para una constituyente deslavada, pasteurizada, vacunada y controlada por los viejos dueños del Poder. Al extremo que el 20 de abril del 2020, vale decir: dentro de seis meses, medio año y todos esos meses de adormecimiento vacacional, se convocará a votar si se acepta o no se acepta plantearse una Constituyente. ¿Tanto nadar para ahogarse en la orilla?

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Author: Pablo Perez