
Denysse Vadell no sabe cuándo la va a llamar su esposo. Puede ser cuando está manejando, mientras hace la compra o cuando se está peinando. Trata de tener preparada las cosas que le va a decir en un papel, pero no siempre tiene uno a la mano. La conexión se puede cortar en cualquier momento y lo máximo que ha durado una llamada ha sido nueve minutos.